“Por el Dios vivo, por el Dios verdadero, por el Dios santo, / yo te exorcizo, espíritu inmundo, enemigo de la fe, / enemigo del género humano, conductor de la muerte, / padre de la mentira, raíz de todos los males, / seductor de los hombres, provocador de los dolores.
Te abjuro, maldito dragón, / en el nombre de Nuestro Señor Jesucristo, / para que abandones de raíz y que huyas / de este ser plasmado por Dios”.
(Rituale Romanum)
Este fin de semana (14 y 15 de marzo de 2009) se ha celebrado en Toledo el Congreso Nacional “Ciudad de Toledo”, sobre el mundo de lo oculto, la magia y el misterio. Ha contado con ilustres ponentes, como Fernando Sánchez Dragó, Enrique de Vicente o Javier Sierra, entre otros; autores todos ellos que han dicho y dicen cosas verdaderamente sugerentes y rompedoras acerca de lo chocante de este mundo y de los otros.
Sin embargo, aunque bien valdría la pena hablar de todos y cada uno de los ponentes que han asistido al Congreso, voy ahora a referirme únicamente a un singular ausente al mismo. Se trata del Padre Fortea, conocido por todos por ser exorcista y por su esfuerzo divulgador sobre tan siniestra cuestión. El Padre Fortea iba a exponer “El exorcismo: una lucha con los poderes de las Tinieblas”; título más que inquietante, que, por desgracia, ha quedado totalmente relegado por una inesperada prohibición.
La página web de la organización del Congreso ha lamentado tener que comunicar “la caída de la ponencia del Padre Fortea”. Las razones aparecen recogidas en una carta dirigida por el exorcista a la organización, que dice lo siguiente:
“Estimado señor:
Deseo comunicarle con la presente que no me va a ser posible dar la conferencia que tenía prevista en Toledo el 14 de marzo. La razón se debe a que mi superior en la diócesis de Alcalá de Henares (a la que pertenezco) me ha prohibido dar conferencias con carácter general.
Lamento comunicárselo tan cerca ya de la fecha del evento, pero ha sido estos últimos días cuando se me ha comunicado la prohibición.
A todas las personas que le pidan explicaciones a usted, puede decirles que efectivamente yo me comprometí a asistir, pero que como clérigo sometido a obediencia, no me queda otra posibilidad de obedecer. Pregunté si me era posible mantener los compromisos ya adquiridos en la agenda de este año, antes de recibir esta orden, pero la respuesta fue que no.
Siento las molestias que todo esto le pueda ocasionar, pero insisto en que no puedo hacer otra cosa que someterme.
¡Que Dios le bendiga!”
Verdaderamente, todo lo que rodea al Padre Fortea es misterioso...
Al principio era el Verbo. La palabra es poder. La creación comienza con la palabra; y, al parecer, su antítesis, la destrucción, también. Por eso se ha dicho: "la palabra mata".
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